viernes, 18 de marzo de 2011
No sé que fue exactactamente. Sé cuando fue. Fue cuando vine a Madrid. Entonces descubrí los infelices que son las personas. Quizás fue el cambio de ciudad, quizás fue el cambio de mentalidad, no estoy segura, tampoco importa demasiado. Pero me preocupa. Me preocupa ver tanta tristeza a mi alrededor. Todos somos muy felices con una copa en la mano y rodeados de amigos. ¿Pero qué pasa cuando llegamos a casa? ¿Cuando nos metemos en la cama y nos damos cuenta de lo terriblemente solos que nos sentimos en realidad?
A mí los fantasmas me vuelven de noche.
¿Y luego qué?
¿Cuales son los motivos de cada uno para levantarnos por la mañana?
¿Cuál es el motivo de la señora que vuelve de trabajar en el mismo autobús que tú cuando vuelves de fiesta?
¿Cuál es el motivo de la chica que está escribiendo mensajes con su móvil mientras llora en el asiento de enfrente?
¿Cuál es el motivo del chico que está tan preocupado y con la cabeza tan baja que se choca contigo por la calle y casi se echa a llorar porque no sabe cómo disculparse?
¿Cuáles son tus putos motivos? ¿Y cómo los encuentras? ¿O cómo los recuperas cuando los has pedido?
Puede que, en realidad, esos motivos no existan.
Quizás ese sea el verdadero motivo.
El verdadero motivo de por qué, tarde o temprano, todos nos descubrimos tan tristes.
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precioso....terriblemente cierto. pero precioso
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