martes, 4 de enero de 2011

Fumaba. Fumaba mucho. Fumaba tanto que siempre tenía un cigarro para mí. Y todos los que le pidiese.
Fumaba tanto que cuando hacía frío, nunca sabía dónde acababa el humo y dónde empezaba el vaho.
Fumaba tanto que cuando le besaba sabía a tabaco. Cuando le abrazaba olía a tabaco. Cuando pensaba en él pensaba también en su tabaco.
Fumaba en pipa. Fumaba Malboro. Fumaba sativa. 
Fumaba tanto que nunca fumó. 










Hay una canción que dice: "Ni el recuerdo de su sombra, ni el olor de su tabaco."







1 comentario:

  1. Oh dios, qué frase!!

    Fumaba tanto que cuando hacía frío, nunca sabía dónde acababa el humo y dónde empezaba el vaho.

    Genial, rubiaa :)

    ResponderEliminar